Existen personas quienes tienen días en que algunas
o muchas cosas de las que hacen les salen mal o con defectos, o sea no
tienen un devenir derecho, sin fluctuaciones, en sus acciones o actos.
Ejemplo: El nuevo salonero del restaurante estuvo hoy más
torcido que un bejuco, pues en la mañana se resbaló y cayó con
todos los platos al suelo, y luego en la tarde sin darse cuenta le manchó
con salsa una blusa a una dama, y por lo que lógicamente además recibió
su amonestación del gerente.