Hay gente a la que le gusta andar buscando los
más insignificantes defectos, o inventando cuentos a otras personas con
tal de dañarles su prestigio o su posición o trabajo.
Ejemplo: Al gerente de Luis Carlos le llegaron con el falso
chisme de que éste estaba visitando a una amiga que trabajaba en la
competencia y que quizás estaba pasando datos privados. O sea, a Luis
Carlos le estaban serruchando el piso en su empleo.